‘Éramos tres hermanas’, un laberinto de voces y silencios con la esencia de Chéjov

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José Sanchis Sinisterra ”exprime” la obra del dramaturgo ruso ‘Tres hermanas’ en una exquisita composición interpretada sólo por tres actrices: Julieta Serrano, Mariana Cordero y Mamen García. Bajo la dirección de Carles Alfaro, estas ‘variaciones de Chéjov’ estarán en el Teatro de La Abadía del 27 de marzo al 25 de abril.

 

¿De qué va?

José Sanchis Sinisterra reduce ‘Las tres hermanas’ a su esencia, con solamente tres personajes, Olga, Masha e Irina, ansiosas por volver al Moscú de su juventud. Los demás personajes de la obra de Chéjov -el hermano, su novia, los militares…-, aparecen a través de un juego de continuos quiebros: entre el presente, el recuerdo y la imaginación,entre el relato y la vivencia de estas tres mujeres. Moviéndose en un plano suspendido en el tiempo, las hermanas generan en sí mismas y en el público una atmósfera inquietante.

Para quienes conocen la obra original, resulta una reescritura sorprendente, poliédrica y llena de musicalidad, un ejercicio de funambulista que conecta la época de Chéjov con nuestro mundo de hoy, mientras que el espectador que aún no esté familiarizado con ella descubrirá ‘Las tres hermanas’ desde el latido íntimo de sus protagonistas.

Carles Alfaro, un “viejo conocido” de esta casa -lo último fue ‘El arte de la comedia’-, yJosé Sanchis Sinisterra, polifacético hombre de teatro y maestro de una importante serie de dramaturgos, unen sus fuerzas en este primer Chéjov en la historia de La Abadía.

Irina y Olga en 'Éramos tres hermanas'

¿Sabías que…?

  • En 1901 -tres años antes de su muerte- Anton Chéjov terminó de escribir ‘Las tres hermanas’. Con su penúltimo texto teatral, el dramaturgo ruso trataba de avisar a sus contemporáneos que la vida duraba poco y tenían que esforzarse por vivirla. El atrevido experimento de Sanchis guarda fidelidad absoluta a esa esenciachejoviana:

“‘Éramos tres hermanas’ es un proyecto arriesgado. Y da miedo decir ‘arriesgado’ porque suele interpretarse como algo peyorativo y no. Creo que el teatro debe estar vivo, tiene que ser un proyecto comunicativo y creo que la propuesta de Sanchis lo es. No es una obra reduccionista; tampoco una adaptación. Es más bien una propuesta sobre ‘Las tres hermanas'”, asegura el director Carles Alfaro.

  • Sanchis Sinisterra se declara admirador incondicional de Chéjov. Por eso afirma no tener que pedir disculpas por “desguazar y mutilar la más chejoviana de las obras de Chéjov”. El dramaturgo español -Premio Nacional de Teatro en 1990- lo único que ha hecho ha sido “destejer y volver a tejer” este ya clásico teatral.
  • La obra está interpretada por Julieta Serrano (Olga), Mariana Cordero (Masha) y Mamen García (Irina). Tres actrices que ya tienen cierto recorrido y, sin embargo, interpretan papeles de jóvenes que rondan la veintena de edad. También para el director de la función era todo un desafío:

Irina en 'Éramos tres hermanas'

“Me pasaba algo curioso. No imaginaba a los personajes en su edad. Precisamente por ese carácter que afloraba en el texto de Sanchis, que me remitía constantemente a personajes de más edad. A muchos actores les parecería imposible. Yo imaginaba a personajes con una recorrido vital en que ya los recuerdos puedan entrecruzarse conforme a esos miedos o anhelos.”

  • El tiempo es un aspecto de la obra tan importante que hasta se cuela en el título del texto a través de la forma verbal del comienzo: Éramos.
  • Ésta es la primera vez que el director Carles Alfaro trabaja con Sanchis. “Hacía mucho tiempo que quería trabajar un texto de Sanchis. Quería entrar en esa complicidad con un autor vivo. Eso es un lujo”, reconoce Alfaro.

¿Por qué debes ir a verla?

  • Porque la obra en sí es una metáfora estupenda sobre la vida y el paso del tiempo, que es algo sobre lo que el ser humano ha estado filosofando a lo largo de toda la Historia. En palabras del director, el planteamiento de Sanchis es “un laberinto en el que el tiempo fluctúa entre el pasado, que es casi como una hipoteca que los personajes no se atreven a abandonar, y el futuro, que parece una coartada para no afrontar el presente”. Y, además, añade:

“Ese equilibrio inalcanzable entre la realidad y el deseo conlleva a las frustraciones. Para mí, es en esa obsesión, ese devaneo en los tres tiempos -pasado, presente y futuro-, en lo que Sanchis ha dado en la diana.”

  • Porque la puesta en escena es puro arte. El vestuario, las luces, la música y, sobre todo, el escenario están muy estudiados. Todos estos elementos engloban una atmósfera atemporal que invita al espectador a imaginar que los personajes están flotando en el escenario. “Están dentro de una especie de útero en el que han sido olvidadas, abandonadas; están ahí suspendidas”, recalca el director.
  • Porque es una obra llena de simbolismo, de poesía y también de momentos de burla y de risa. Por ejemplo, para Carles Alfaro el piano “simboliza Moscú, la cultura, la aristocracia…”.
  • Porque aunque conozcas la obra genuina, la de Anton Chéjov, en ésta hay muchas sorpresas por descubrir. Sobre el escenario verás a tres mujeres y algunos muebles, pero hay un misterioso cuarto elemento que te hará reflexionar durante toda la obra.
  • Porque ¿y al final, qué ocurre? Que corres el riesgo de darte cuenta de lo importante que es vivir en el presente. “No deleguen sus vidas”, como diría Chéjov.

'Éramos tres hermanas' escena al piano

Lo mejor…

Sanchis y Alfaro han hecho una apuesta muy arriesgada con un texto y una puesta en escena espectacular. Pero Julieta, Mariana y Mamen son tres actrices más que valientes. A pesar de no entender casi nada cuando fueron reclamadas para interpretar sus respectivos papeles, se embarcaron en el proyecto dejándose llevar por Carles Alfaro. “Él ha sido el encargado de irnos colocando poco a poco en este laberinto”, apunta Julieta Serrano, que interpreta a Olga.

“Cuando me llamaron pensé que me querían para interpretar el papel de Anfisa, la criada -por la edad-. Luego cuando leí el texto comprendí cuál era la intención y me apasioné con el texto, es una síntesis tan sutil, es la esencia pura de Chéjov”, concluye Julieta Serrano.

Esta síntesis chejoviana muestra a tres mujeres que afrontan sus circunstancias de manera muy diferente. Algo que no ha sido fácil incluso para actrices de largo recorrido como éstas. “Yo lo primero que pensé fue ‘cómo se hace esto'”, confiesa Mariana Cordero, Masha sobre el escenario. No obstante, también reconoce que ha sido una obra muy enriquecedora para ella y que no quiere que se termine nunca. “´Ha sido un aprendizaje continuo; cada día descubríamos una minuciosidad más”, señala Mamen García (Irina).

Lo peor…

Los diálogos y los monólogos viajan en las tres esferas temporales. Pero no, no hay nadie que te avise de en qué momento estás. “El espectador tiene que estar activo durante la obra”, advierte el director. Y razón no le falta, el público debe estar activo y con los cinco sentidos puestos en la función. Si no, puedes llegar a perderte en el laberinto. Nadie dijo que fuera fácil.

Ficha técnica y artística

Cartel de 'Éramos tres hermanas'

‘Éramos tres hermanas’

Obra: José Sanchis Sinisterra

Dirección: Carles Alfaro

Reparto: Julieta Serrano, Mariana Cordero y Mamen García

Producción: Teatro de La Abadía

Fechas:  Del 27 de marzo al 25 de abril. De martes a sábado, 20:30 h. Domingo, 19:30 h. Doble pase los días 5 y 12 de abril: 18:00 y 20:30 h.

Compra entradas: Teatro de La Abadía

Más info: teatroabadia.com

 

Por Irene Yustres ( @ireyustres)
 
Artículo publicado en Chueca.com el día 27 de marzo de 2014.

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